martes, 21 de septiembre de 2010

Breve y extraño prefacio

Bienvenidos a todos los curiosos y los ciertos, los intrigados y los sabidos, los desafiantes y los desafiados, los temerosos y los temerarios, los ávidos de entendimiento y los más rezagados; llega aquí por fin, a pedido de nadie y a posible crítica de todos, la sensación que recorre por la mismisima sangre del cuerpo. La quizás, última llamada a los espiritús libres del mundo, a los aventureros y a los soñadores. La forma más básica de expresión de una mente enferma, de una locura caprichosa, de un alma hambrienta de justicia y verdadero amor al projimo. La cosa esa que le pones a la salsa de los fideos que es media verde parecida al oregano pero que despúes te das cuenta que era perejil bien picadito pero tu vieja nunca te dijo que era.
Así sin más preambulo, para que se desquiten en una sociedad donde sobran los canales pero escasean los oídos...................La Rosca que te Enrosca para todos..............y para nadie..............


Seguramente, como se pretendde de toda inaguración, aquí debería o bien esbozarse un poema de un artista desconocido, la letra de una canción olvidada pero increíble al recuerdo, el fragmento de un libro de esos que cuando decís que lo estabas leyendo te miran como diciendo: "Posta.........vos estás leyendo eso?" ; pero bueno, esta no es una inaguración. Esto es una presentación más bien, para inagurar que inaguren las 700 escuelas que prometiron a princpicios de este 2010, o inaguren hospitales funcionales, o instituciones que hagan algo más que burocratizarse hasta tal extremo que uno ya no comprende como es posible que tengan algún otro fin que hincharle las pelotas a las personas y entorpecer lo que más debiera agilizarse (entrega de alimentos, medicamentos, viviendas, útiles, etc.). Esto es un espacio virtual de expresión, no creo que deba inagurarse, solo que deba presentarse para su buen uso y disfrute.
Así que para facilitar el acceso a las preguntas que cualquier cosa nueva genera en la gente, aquí se desglosará cualquier opinión sobre lo que se desee, invoque o antoje al razocinio humano........y al impulso más primitivo; siempre que sea comprendido que la misma está sujeta a críticas constructivas, pero sensible a todo tipo de hipócritas. Esto último no es excluyente pero como  Gregorio Klimovsky decía: "Hipócrita es aquel que critica una cosa sin proponer otra mejor".

Sin más, que les sea bien digerido este espacio.............será hasta que el engranaje que nos devora el cerebro en una madeja de incontables incertidumbres, nos vuelva a encontrar, desesperando de sinceridad en el caos que nos explota de nuestra locura más intensa, y a la vez, real, vociferando en un grito que todavía podemos existir.